Archivo de la etiqueta: Diario Expatriado

Naranjas y monos (sobre el Año Nuevo Chino)

Por Laura Ledo

En la lucha de Hong Kong, quien aprecia la tranquilidad de los días, se agobia. Aquí no hay horizontes anchos o espacios abiertos. El cielo está un poco más lejos, más alto que en la planicie castellana o los acantilados de Fuerteventura. Como si las colmenas en las que se aprietan las familias hongkonesas explicitaran, midieran exactamente la distancia entre el sol –estos días escondido– y la tierra. Como escaleras, grises y vivas. Sigue leyendo Naranjas y monos (sobre el Año Nuevo Chino)

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7000 km.

Por Laura Ledo

Hong Kong no estaba a 7000 km de distancia. Quien me hizo el cálculo de la separación ineludible se quedó corto. Digamos que está muy lejos. Y yo estoy aquí desde hace dos semanas. Al poner el pie en el taxi más viejo que vi nunca y mirar por la ventana lo que podía de los rascacielos, pensé que me había equivocado alejándome de “los míos”. Pero es mejor evitar el pánico. Sigue leyendo 7000 km.

Una nueva incorporación

Por Silvia Sánchez.

Intento recordar cuándo fue la última vez que escribí. Cuántas veces he abierto este documento para volver a editarlo una y otra vez. Borrar, añadir otro párrafo. Cambiar el orden. Borrarlo todo otra vez. Mirar la pantalla en blanco, buscando la inspiración que por un extraño motivo solo me visita después de un par de copas de vino… Sigue leyendo Una nueva incorporación

Luces y recuerdos de Londres

Por Adrián Badía

El avión aterriza más bruscamente de lo normal. Ha sido, aún así, un vuelo tranquilo. Muchos asientos iban desocupados y el desembarco es ágil y fluido. La T2 del Prat está prácticamente vacía, así que se forman pocas colas en el control de pasaportes y la gente circula rápida hacia la salida, donde no hay prácticamente nadie esperando.

Ha sido el sexto viaje a Londres en menos de un año. La empresa organiza las reuniones trimestrales de ventas de tal manera que siempre se puedan enlazar con el fin de semana, y de esta manera queda a elección del empleado poder reservar el vuelo el viernes y disfrutar -a su cuenta desde el momento del aterrizaje, por supuesto- de dos días más en la urbe londinense. Buena cuenta sabe el que ha seguido este blog alguna vez que siempre hago uso de dicho privilegio. Así que ésta no ha sido menos. ¿Eh, Angie? Sigue leyendo Luces y recuerdos de Londres

La historia de un café cortado

Por Ignacio Urquijo

El otro día me pedí un ‘cortado’. Ni siquiera me apetecía, pero me hizo ilusión encontrarlo en la pizarra de aquella cafetería holandesa y la morriña terminó decidiendo por mí.

Estaba bastante malo y además no se parecía en nada a los cortados que solía tomar en la cafetería de la facultad de periodismo. Sinceramente, antes de empezar la carrera yo era más de Colacao, pero al llegar a la universidad escuché, quién sabe dónde, que los buenos periodistas toman el café muy negro. Y yo quería ser un buen periodista, faltaría más.

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